La campaña de miedo que no le ha servido a Alianza País en Ecuador

Afán por atacar a opositor Guillermo Lasso podría conducir al partido de Rafael Correa al autosabotaje

Lenín Moreno (Alianza País) enfrentará a Guillermo Lasso (CREO) en segunda vuelta el próximo domingo 2 de abril (Andes).

La versión en inglés.

Luego de 10 años, el fin de la Revolución Ciudadana parece estar más cerca que nunca. El correísmo está desgastado, sus promotores lo saben y están asustados. En su desesperación, han recurrido a sembrar temores sin fundamentos en los electores .

En las elecciones presidenciales recientes, el 60% de los electores votó en contra del candidato oficialista Lenín Moreno, quien ahora debe enfrentarse en segunda vuelta con Guillermo Lasso, líder del partido CREO. Dado que la mayoría de los candidatos de la oposición se han comprometido a apoyar a Lasso, las oportunidades de Moreno parecen sombrías.

A pesar de que el presidente Rafael Correa llegó al poder con una popularidad muy alta, su desempeño en el cargo ha hecho que la gente pierda fe en su partido, Alianza PAIS (AP). Con una economía en crisis y un panorama desalentador, los ciudadanos están ansiosos por un cambio político.

Y cuando no se tiene un producto atractivo para vender, se hace todo lo posible para desmerecer y reducir al competidor. Como indicó el propagandista nazi Joseph Goebbels (1937), el miedo es uno de los cinco elementos clave de la propaganda persuasiva. En este caso, la campaña de Moreno está reviviendo tácticas de miedo usadas en el pasado.

Desde sus inicios en el 2006, la propaganda correísta promovía la idea del miedo y rechazo a regresar al pasado, a la “larga noche neoliberal”, a la “partidocracia” que solo se acordaba de los más necesitados en tiempos de elecciones, entre otros.

Aunque Moreno se presenta “con optimismo y alegría”, su mensaje se basa únicamente en atacar a Guillermo Lasso y la derecha. (Youtube)

En sus momentos de mayor popularidad, sobretodo durante la bonanza petrolera, el mensaje pasó a contrastar los logros del gobierno de Correa con administraciones pasadas, y afirmar que nada ni nadie podría detener la Revolución Ciudadana. “El pasado no volverá”, decían.

La campaña de Moreno retoma las tácticas de miedo en estas elecciones, advirtiendo a los electores un posible retorno a ese pasado oscuro. Si bien Moreno se presenta “con optimismo y alegría”, su mensaje se basa únicamente en advertir a los votantes que, de ganar Guillermo Lasso —el banquero que promueve eliminar impuestos y reducir el tamaño del Estado—, Ecuador perderá todo lo logrado por la revolución, en especial para los más pobres.

La base de su argumento gira en torno a la acusación de que Lasso fue uno de los responsables de la crisis financiera de 1999 en Ecuador. Esto, a pesar de que la investigación realizada por este gobierno concluyó que Lasso no fue parte de la misma.

En su primer spot de campaña para esta segunda vuelta, por ejemplo, Moreno señala:

“Es momento de reflexionar sobre el país que queremos. Una patria de ciudadanos con derechos, o un país donde solo seamos mirados como clientes. Una sociedad humana y solidaria, o un país gobernado por una élite económica que solo ve la privatización de la salud y seguridad social disfrazadas de zonas francas”.

Y ni hablar del presidente Correa. Por medio de Twitter, el mandatario recuerda a sus seguidores constantemente “el peligro” que representan Lasso y la derecha:

Los estrategas y candidatos del partido de gobierno parece que no se han percatado de que las acciones de su última campaña, en realidad, ponen en evidencia sus propios miedos. Miedo, sobre todo, a la fiscalización por la corrupción.

Gane quien gane la presidencia, la ciudadanía merece saber la verdad. Los funcionarios de AP finalmente deberán rendir cuentas por el mal manejo de fondos públicos, por la falta de independencia de la justicia, por las leyes que han coartado la libertad expresión y asociación, por la corrupción del caso Odebrecht y así la lista sigue.  

A medida que nos acercamos al día de la elección, la situación se agrava (para ellos mismos). Dos semanas antes de la primera vuelta, salieron a la luz los detalles de la corrupción en la petrolera estatal Petro Ecuador con los “Capaya leaks”. La semana pasada, Pedro Delgado — el primo de Correa que huyó del país acusado de peculado — reveló su parte de la historia.

Al recurrir a una campaña de miedo en contra de Lasso, AP ha olvidado lo que realmente necesita hacer en estas elecciones: ganarse el apoyo del 60% de los ecuatorianos que votaron por un cambio en la primera ronda.

El miedo a perder que demuestra AP podría provocar su autodestrucción en las tres semanas restantes de campaña. Su “estrategia” engañosa todavía podría prevalecer, pero mientras ellos tratan de asustar a los electores, están poniendo en evidencia sus propios temores.

Rebeca Morla
Rebeca Morla is Antigua Report’s translator. She holds a Bachelor of Arts in Political Science and International Relations from Casa Grande University in Guayaquil, Ecuador, and she is the former regional director of Estudiantes por la Libertad Ecuador and Executive Board member of Estudiantes por la Libertad in Latin America. She was previously the director of communications at the Ecuadorian Institute of Political Economy (IEEP). Follow @RebecaMorla.

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